Food Police

¿Dónde comer en Austin, Texas? / Parte 1

Una guía para entender lo que pasa en una ciudad que te hará más creativo.
¿Dónde comer en Austin, Texas? / Parte 1

Austin se volvió rara por una mezcla que lo era: renta barata en los ochenta, migración constante, música por todos lados y, después, dinero tech que cayó como meteorito.

Aquí llegaron artistas cuando había casas vacías; llegaron manos chambeadoras desde México cuando había trabajo; surgieron millonarios cuando Dell empezó a imprimirlos.

Esa fricción armó un ecosistema: barrio + escena + capital + contradicciones.

Esta guía no intenta coronar “los mejores” ni que te formes en lugares con filas imposibles; intenta darte un mapa para entender la ciudad desde la mesa. 

Nixta Taqueria

Nixta es una taquería joven hecha por una pareja joven. Edgar Rico y su esposa llegaron a Austin desde Los Ángeles después de escuchar eso que muchos escucharon: “vete a Austin, allá están pasando cosas”. Se instalaron en East Austin, un barrio históricamente de migrantes, duro, hoy profundamente transformado por la escena gastronómica.

Aquí el eje es el maíz criollo. Antojitos, tacos y una carta de vinos divertida, sin solemnidad. El taco de enchilada potosina —inspirado en las de San Luis Potosí, de donde es la familia de Edgar— es de los que se te quedan. Queso extraordinario, tortillas hechas ahí mismo, servicio amable.

Como mexicana, puede sacarte de onda formarte para pedir y luego pasar a sentarte a otro espacio del lugar, pero el fondo importa: Nixta es un proyecto que creció a base de trabajo real y que hoy incluso busca sembrar maíz criollo en Estados Unidos. 

Dirección:
2512 E 12th St, Austin, TX 78702

Ramen del Barrio

Christopher Krinsky se crió en Isla Mujeres, en una familia dedicada a los restaurantes. No es japonés ni mexicano, y cuando decidió abrir un ramen que intersecta con la cocina mexicana, las preguntas le cayeron como ametralladora: “¿eres japonés?”, “¿eres mexicano?”.

Chris no se posiciona desde la identidad, sino desde la técnica. Ha explicado que el ramen, como sistema, se construye a partir de tres elementos: el caldo, el tare y el aceite aromático que amarra el plato. En su ramen de carnitas, ese aceite aromático es la manteca, que se sirve aparte en un ramekin para terminar de dar cuerpo en la mesa.

La carta es pequeña y muy pensada. Hay otro ramen que dialoga directamente con el pozole, y una tostada de atún con salsa macha que no tenía madre. Mientras comes, suenan las canciones que habría escuchado un adolescente de su edad en México.

Ramen del Barrio empezó ubicado dentro de Hana World Food Court, en Parmer. Su próxima ubicación, en Kramer, se estima que esté arrancando en junio de 2026 con una selección de bebidas con whisky japonés, mezcal mexicano y cerveza de los dos países. Mantente pendiente de sus redes para probarlos en los pop-ups que realizan.

 

Dirección actual:
2007 Kramer Ln, Austin, TX 78758

LeRoy and Lewis Barbecue

Estar en el sur de Estados Unidos implica convivir con la influencia mexicana; Evan lo dice cuando habla de su oferta de tacos. Probamos el de barbacoa norteña y el grito taco: aquí las salsas sostienen el plato, aunque el centro de la carta está en otro lado.

El barbecue se entiende como técnica histórica: humo, sal, tiempo y animal completo. Es una cocina que mezcla herencias nativoamericanas con todo lo que llegó por barco —África, Europa, España, Francia— y que encontró en el sur su territorio natural. Evan trabaja con dos ideas claras: producto local de granjas éticas y aprovechamiento integral del animal. Por eso no siempre hay costillas; el brisket se hace con cachete y flat iron, y el pulled hog sale de un cerdo completo. Aquí se reciben animales enteros, se tablajea en casa y se usa todo. En carta, solo vino y cerveza texana.

Dirección:
5621 Emerald Forest Dr, Austin, TX 78745

Este

Este es el lado más posh del recorrido. El chef Fermín Núñez, originario de Torreón y con muchos años en Austin, fue de los primeros en empujar una cocina más ambiciosa en la ciudad. Aquí la especialidad son los mariscos, con una carta condensada que te guía sin abrumarte.

El servicio de ostras es impecable, producto limpio, mignonettes bien ejecutados. La barra es preciosa, el servicio amable, y la selección de vinos corre a cargo de la sommelier Celia Pellegrini. Me quedé con ganas del pescado zarandeado, pero hubo un plato que se quedó conmigo: la cachetada de ribeye con queso asadero, salsa machá, cebolla a la parrilla, cilantro y tortilla hecha ahí. Hacen mucho hincapié en esto: “tortilla hecha aquí”; en este contexto, en Estados Unidos, esa tortilla se vuelve un lujo que se presume con razón.

Dirección:
2113 Manor Rd, Austin, TX 78722

Bar Toti

Frente a Este y del mismo equipo, Bar Toti funciona como antesala natural. Platitos, vinos y cocteles en un espacio laid-back pero stylish. Fui en diciembre y el menú de invierno era goloso: platos ricos, cremosos, hechos para el frío.

Probé los hongos a la plancha con manchego añejo, yema y perejil frito; ese perejil me llevó directo a los tacos de perejil de Prendes, en CDMX. Me habría quedado a probar más, pero me contuve porque venía la cena en Este. Bar Toti abre el apetito y alarga la noche sin competir con lo que sigue.

Dirección:
 2113 Manor Rd, Austin, TX 78722

Hospedaje

Quédate en Omni Austin Hotel Downtown, en pleno centro. El hotel forma parte del complejo Austin Centre, levantado sobre un terreno con historia: ahí estuvo la residencia de Mirabeau B. Lamar, segundo presidente de la República de Texas, cuando Austin aún se estaba inventando a sí misma.

Hoy el edificio es grande, cómodo y funcional —piscina, bar, todo lo que se agradece después de caminar la ciudad— y te deja a pasos del Capitolio, Sixth Street y buena parte de lo que importa ver y comer en Austin. 

Briscuits

Briscuits se explica a sí mismo como un BBQ joint forma parte de la selección Bib Gourmand de Michelin en Texas. Opera dentro de Radio Coffee & Beer, un espacio comunitario muy Austin: café, tragos y varios proyectos gastronómicos conviviendo como en un parquecito informal.

El ambiente es desgarbado, relajado, Keep Austin Weird. Probé el biscuit de brisket, con humo marcado y textura flaky; es caro, sí, pero también enorme. Probé el de huevo con cheddar y tomate, y un cinnamon roll con queso crema tan grande que me duró días en la bolsa. Lo recalenté en la air fryer y quedó como el primer día.

La fricción vuelve a aparecer en el formato: no sé si sea todos los días pero aunque estés en el lugar tienes que colocar tu orden en línea y solo te acercas al food truck una vez que te avisan que está lista; se abre una ventana y no hay más interacción. Eso y que te entreguen todo en desechables. El producto está a la altura del reconocimiento; la experiencia se queda corta.

Dirección:
4204 Menchaca Rd, Austin, TX 78704
(dentro de Radio Coffee & Beer)

Flo’s Wine Bar

Flo’s es un wine bar de barrio cuando tu barrio es Tarrytown: uno de los más acomodados de la ciudad, con casas antiguas que dialogan con la naturaleza y el lago de Austin a unos pasos. Fui la víspera de Año Nuevo y estaba lleno de vecinos: familias con niños chiquitos reuniéndose para brindar antes de la cena.

La pizza es muy buena —busca la cacio e pepe— y la selección de vinos funciona, con medias botellas de champán alrededor de los 50 dólares, un gran precio para ese contexto. El lugar se siente pensado para quienes viven cerca, para el encuentro cotidiano. Pero algo no termina de encajar: tanto para pedir las bebidas como la comida tienes que levantarte (no hay meseros); la pizza la recibes en platos desechables. Entiendo costos y cultura, pero esa decisión rompe el encanto, ¿cuántas toneladas de basura hay que sacrificar en el nombre del sueldo de un lavaloza?

Dirección:
3210 Exposition Blvd, Austin, TX 78703

Tags: Guías

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